viernes, 7 de julio de 2017

Sandro y yo, yo y Sandro

No llevo suela en los zapatos,
ni arena en los bolsillos.
Si un compás de literatos...
Avisados por el canto de los grillos... quiero soñar.

Ni remos en mi barca...

No llevo piedras en la espalda,
ni veo isla para despertar
que me guarde en su falda
quiero que me duela al caminar.

No quiero vivir sólo a ratos
Parte y dame, la parte más sincera de la eternidad.

Sólo hay una vida,
una vida soñada.
Regálame a cara o cruz...
(como quien busca, en sombra luz)
lo que está bien, y lo que está mal,
sin jugar, el todo por el nada.

Retales aprendidos en sus sombras,
parches, descosidos en la alfombra.
Una luna,
sin ojos que mirar...

Momentos perdidos.

Se perderán ...
Se perderán ...

Que la vida se va...
a tu manera.

Que la vida se va...
a tu manera.

Que la vida, a su manera,
igual que viene se va.

Se perderán...
Se perderán...

Como esas luces eternas del cielo
que se borran con las nubes,
que nadie sabe adonde van...
y que siempre vuelven,
guiando en horizonte
al alma mas profunda de la soledad.


                                                      a Emilio y Sandro.