viernes, 26 de mayo de 2017

El vals de los ahorcados

Es...
el pómez del rostro
el que detrás de la puerta
busca a quien aguante con su peso...
sin más.

Yo me quedo con lo puesto,
con el reflejo, de una mirilla transparente
y su visión en el  portal.

Queda
una boca abierta mirando al cielo
y unos ojos cerrados que recitan
y unas manos boca abajo
posadas en el corazón de la arena.

Luna sobre círculo esperando el 27.
Ábreme generación
despierta en corazón
la amable lluvia que no vuelve.