viernes, 18 de mayo de 2018

El espejo

Me quedé mirando
y lo único que vi
fue la marca
de ese silencio vertical
que te eleva junto a mí. 

El pelo
fue la cortina
y las sábanas calientes
aparecieron con la piel
reflejada y guardada
a través de la mirada
o a través de él. 

Puedo beberme
ese veneno de serpiente
y tragarme solamente su ansiedad.
Puedo
aliviarme
sin haber cuerpo presente.

Puedo
aparecer sonriente
si me ofreces de tu mente la piel
que deja y siempre al mudar
el cuerpo de esa serpiente. 

La promesa

Los labios se quedaron dormidos
como el silencio, poco antes de marcharte.

La oscuridad
terminó de apagarse por la vela encendida.

Mi único recuerdo fue, 
el  pisar descalzo
el pétalo recién caído del jardín de las flores secas, 
que guardo en lo alto del armario
y  que cayó sin querer
y que también
dejó un surco en la única arena que había.

Sentado quedé mirando
la estela de un corazón, 
arrancado del papel por la fina tinta
tatuada y tocada de sangre
muy dentro de la piel y
muy fuera del que pinta.

Todo quedó por quedarse sin nada
y la noche se apago con el recuerdo.

Y la verdad
es que la siento por todo.

Y la verdad....
es que por todo
la siento.



martes, 8 de mayo de 2018

Gran via

Y  los ojos escucharon...
Todo lo demás fue imaginación.

Hortaleza dio paso a la Gran Via
Fueron los pasos, pequeños,
entre mas pasos los que anunciaban
que andar entre la gente
era como intentar respirar
dentro del agua
y sentirse pez entre cuadriculas de red
y por segundos sin memoria
sin mente.

Alguien me empujo con su hombro
en el preciso instante
en que yo buscaba las estrellas de un cielo
que por no destacar se guardaba
los colores y ese pequeño alimento
que movia solo el agua invisible
a casi todos los ojos siendo anzuelo.

Cibeles.
Me despierta la brisa
que aparece de sus aguas
cuando voy a cruzar.

Me espera la estación
y el combustible de los martes
que hoy se pasaron al jueves
después de pasar
por el portal Vi
y cartas sin letra
y letras sin canción.

Una burbuja
dentro del mar es alimento.
lo que cuento
una bruja, suspendida,
en un lado del armario.
que se agacha y que pide perdón.

Son los sueños
el aire elevado y profundo
que solo guarda el corazón.

Aire

Y el olor de tu cuerpo
apareciendo por detrás.

Tu cama hecha
sabiendo que en ella
ya nunca dormiras.

Tu perfume
se ha quedado enredado
entre esas sabanas viejas
y ese edredón, que jamas olvidaras..

Pero
puedo seguir imaginando respirarte
empujar hacia abajo tu cuerpo
y marchar a ese otro lado
que ahora esta cerca de tu ciudad.

La ciudad de las almas con cuidado
y de los besos en recuerdo
y de los labios mas rosas que morados.

Me acuerdo de ti
y del ultimo beso que no te di.
Y de como lo esperaba
dentro de mis sueños.

La ultima llamada
fue donde llore.
Me dijiste... Te quiero
cuando siempre despedias en silencio
o con un silbido fuerte nascido y reciente de tu pecho.

Me quedo
con tu aire en mi espalda
y con tus manos...
regalando tus caricias a mi alma.


Brillo azul

Un sofá
muy cerca de la cocina.
La luna en movimiento
ahora anuncia su cuento,
mañana lo volverá a contar.

No deja sombra,
no tiene sed y no muere de hambre.

Alimentada
por el reflejo del hombre
desaparece dentro de su almohada
para volver a despertar al día siguiente
más cerca, o más lejos que ayer.

Quién llevará mis cenizas en su espalda,
quién levantará en el aire
mi cuerpo lleno de polvo.

El camino de la vida
es el mismo que al faltar
vuelven a pisar
los hijos y los nietos con la voz
de un: ''no dejes nunca de observar'''.

La distancia que me separa de ti
es un segundo en un reloj
que nunca marca las horas,
que sin querer las recuerda
o las espera junto al mar
cuando la luz del atardecer
es más suave.

O como saber
cuando quedé
si no llevo reloj...

Esperaré.


domingo, 15 de abril de 2018

Leonor

1945 .


Ahora vestirías de seda
o de lana gris o azul
pendiente de la primavera.

He creido al pensarte
verte a mi lado en este banco de madera,
en el que nunca espero a nadie
y en el que nunca nadie me espera.

Son más de las doce
y cuarto, creo.
He llamado a una amiga,
y le mande las fotos de este cuarto
al aire libre.

Me quedé pensativo
por un instante, e imaginé
dentro de mi mente un mundo
tan callado, tan ausente como yo,
tan demente y tan cubierto. 
Un aviso, lágrimas que el árbol
sin querer derramaba junto al viento.

Me quedé
rodeado por asfalto seco
en el día en que la lluvia
resbaló por la mejilla y sin querer.
Acariciando
el único susurro que besé
al sentir mojados los labios
de un beso que me quiso amanecer.

La muerte es el alimento de la propia vida,
diciéndose a si misma:

O me dejas respirar
o respiro a solas,
o me dejo en la garganta
la flores dibujadas en la manta
con el tiempo suficiente para deshojarlas.

Me quedé tan quieto como tú
intentando suavizar con los dedos la estatua.

La parte infinita
es la que a sorbos se deshace.
Lo más bonito de esa parte
es su propia luz...
que dentro de la oscuridad
vuelve siempre a dónde estás, preguntando y respondiéndose... ¿Que haces?

¿Es verdad?




viernes, 16 de marzo de 2018

Pajaros en la garganta

La puerta entreabierta
está a punto de cerrarse.

Lágrimas edulcoradas,
a falta de la poca sal de tu propia sangre.

Quise marchar,
para dejar de ver tus ojos al mirarme.
Ensangrentados de odio y perfumados y
drogados por buen vino y sin pagar.

La mitad, es un decirme y sin pensar.
Pensar en descubrirlo es mas difícil.

Como escupes hacia afuera.

Es veneno de serpiente
sin haber mordido.

La huella de tus dientes
en mis brazos.
Mi cuerpo y mi corazón vencidos.

Paso, cerca de tí
y no te queda el perfume.

Hueles a cadenas,
a hierro enterrándose con miedo
en la arena de una solitaria playa,
cubierta de unas solitarias piedras.

Me quedo tan muerto como tú,
cuando intento entender lo que no entiendo
intentando que lo entiendas tu.

Dejas sin saberlo,
un hueco en ataúd
de los cuerpos que no han muerto todavía
dejándote...solo tú.

Las brisas,
son los silencios que nunca te encuentras
por vivir siempre a escondidas.

Eres, la voz de trueno, 
que llega después de quemar la tierra.

Te quedas,
del invierno la sombra.
De la primavera el frío
que aparece sin pensar
si, si ha dolido.

Miro siempre cerca de las nubes, imaginando...
Espero que tu presencia
no sea mi presente con carencia
que te olvide al marchar.